Funcionalidad del Pasado.

Siempre me pasa que descubro la funcionalidad de las cosas cuando ya es demasiado tarde.

Y que sea demasiado tarde es precisamente la característica principal de este lugar.

Después de tanto tiempo encuentro que quizás este sea un buen sitio para mirar el pasado con los ojos del presente-futuro.

En cualquier caso, a los fantasmas del pasado, a los vivientes del presente y viceversa, sean ustedes bienvenidos.



sábado, 11 de septiembre de 2021

Warhol

Soy el producto

De mi madre llorando 

tras la puerta de su suegra

De mi abuelo bipolar

De una infancia feliz


Estoy aquí siendo el producto de jugar en las huertas

De comer con las manos sucias

De tener muchos primos

De no tener miedo a nada


Soy el producto de chiquillos riéndose de mí 

De un hermano al que le daba igual

De haber nacido en el medio de tres

De querer ser el único


Ahora existo porque soy el producto de la mediocridad

De no ser suficiente porque nada lo era

De la vergüenza 

De la culpabilidad. 


Estoy hecho de mí mismo,

De correr en círculo buscando escapatorias

De aliviarme apretando fuerte las uñas en la carne

De rozar límites para saber dónde están 

Por si acaso. 


Soy el producto de todas esas chicas

Rompiéndonos el corazón 

De gritos y discusiones

Amor y madrigueras

De sentirme en la cuerda floja

De echar de menos cuando ya es demasiado tarde. 


Ahora estoy aquí acostado haciendo cuentas de todas las cosas que soy,

Y todas las cosas que no quiero ser más 

Y siento que la vida es ir luchando todo el tiempo

Contra uno mismo 

Contra la ansiedad

El sentimiento de culpa

Conductas tóxicas e irresponsables. 


Y no puedo más. 

A veces no puedo más 

y solo me gustaría descansar. 


O darle marcha atrás al tiempo 

Y dejar de ser el producto 

de todas esas cosas 

Volver a empezar 

O no hacerlo nunca más.  

viernes, 3 de septiembre de 2021

¿Será verdad que no existe?

Ya no me apetece abrir la herida

está dormida 

hace días que no la noto palpitar.


Será que vivimos dentro de espejismos

Unos metidos dentro de otros

unos esperando que sanen otros 

para aparecer.


Y recorrer la avenida dando saltos

con el pecho abierto en canal

esperando que un loquito o loquita

se meta dentro

y comience a pedalear.


El perro del hortelano

Eres la morena que se contonea

pum pum

cadera a un lado cadera al otro

mientras suena cruzzie,

sin rostro

porque eres todas las mujeres que quiero amar

y no puedo.


Pum pum

no paro de golpearte

y ahora me siento dolorido.


Será que estás lejos y se me olvidan

todas las cosas que detesto

porque no eres

ni la mitad de las mujeres que quiero amar

y no sé si te amo

o si quisiera hacerlo.


Siento algo en el pecho que me arde

como si mi cuerpo te echara de menos,

el concepto que mi cuerpo tiene de ti

de espaldas pum pum

tu pelo azota el aire

y humedeces mi pantalón favorito de pijama.


Ahora que tú no quieres

agacho las orejas 

guardo mi aguijón

y me enveneno 

porque soy tóxico como esa canción

que tanto nos gusta escuchar

y en tantos pedazos nos rompe.


Pumpum

tu cadera

pumpum 

tu pelo

pumpum

la carne que muerdo 

y te late cuando ya no estoy

y te late para que no me olvides.


Me pediste que te leyera algo

de ese curso que estoy haciendo 

y te dije que no.

Guardaste los cuatro versos 

que te escribí al principio 

como si fueran un tesoro

mientras yo 

pumpum

me volvía más y más tirano.


Haberte conocido

ha hecho que arrase con todo

pumpum

tu cadera contoneándose lejos de aquí.


Lo que yo no sabía

es que me iba a joder tanto que 

pumpum

ya jamás volvieras.


viernes, 6 de agosto de 2021

Todos los veranos y el verano

La luz tenue de las farolas coloreaba los adoquines del callejón de un anaranjado opaco; nuestras sombras eran negras. Muy negras. Chisporroteaban los mosquitos acercándose a las bombillas cansadas, como si fueran miel para moscas. Todas las casas del estrecho pasillo eran blancas y todas las puertas y todas las ventanas azules o verdes. Cada una tenía un chaplón hecho con bloques. Algunos estaban sueltos, otros decorados con azulejos sobrantes de algún baño o cocina. El de su casa estaba cubierto de una capa de cemento donde se veían escritos algunos nombres, una fecha y las huellas de Pepín, el perro del vecino. Las ventanas estaban abiertas y las cortinas se mecían con la brisa de la noche. Tú te paraste al lado de una gran maceta de Costillas de Adán. Las hojas te pasaban por encima y te escondiste juguetona. Me agaché para buscar tu cara asalvajada, verde y húmeda. Te besé.


Nos besamos luego.


Al fondo, el callejón se abría al paseo marítimo, igual de anaranjado y opaco. Debajo de aquella planta enorme oía el mar y podía sentir cómo el salitre de las olas, que rompían lentas contra los riscos, se iba volando hasta posarse en mi piel. Estaba pegajoso, la ropa se me pegaba al cuerpo. Venga, vamos a darnos un baño, te llevo a la pela hasta las escaleras del paseo.

Nos descalzamos allí mismo, dejamos la ropa dobladita bajo el frondoso costillar y la cargué en el lomo como si fuera un burro de los del secarral. El verano se iba muriendo mientras nuestro amor maduraba como los higos de leche de la higuera de abuelo. Se iban muriendo también los mosquitos en las farolas oxidadas, el salitre se derretía de nuevo en la mar, Pepín, el pobre, lleno de canas y con las patas tiesas de la artrosis. El naranja del callejón al alba.

Se moría el verano frente a la puerta de tu casa, mientras comíamos pipas sentados en el chaplón marcado con tu nombre y el mío, y las huellas del Pepín.


viernes, 23 de julio de 2021

UYUNI

Me he tirado en el suelo a dejarte ser, 

ya no puedo luchar más contra tu recuerdo.

El suelo escamado, húmedo, áspero,

lo puedo tocar con mis escápulas 

y con las palmas de mis manos.

Hace tiempo que no llueve,

Pero si lo hiciera,

¡Ay! Si lo hiciera.


Te pegas en mis gafas,

escurres salitre por mis cachetes,

lo vuelves todo tan denso y pegajoso

que ya no sé dónde empieza mi tristeza

y tampoco puedo agarrarla 

porque es líquida 

y se deshace entre mis dedos.


Hace tiempo que no llueve

pero ¡ay! si lo hiciera

el cielo resbalaría en la superficie salada.

Da la sensación de no estar llegando a ninguna parte

toda esa agua,

menos cuando sopla el viento.

Escuecen las heridas que no existen

porque no las puedes ver,

sopla el viento y eriza la piel

de sal de Uyuni,

me imagino una canción llegando hasta tus pies,

pequeñas ondas haciéndose grandes 

en la inmensidad de la nada.


Pensar en ti es respirar hondo 

en mitad de este desierto de sal,

arde todo por dentro,

me siento solo y triste

y creo que no voy a llegar a ningún lado

por más que ande.

Mis escápulas y las palmas de mis manos

hacen crujir la superficie de este suelo yermo.

el cielo es una gran cúpula anaranjada y azul.

agarro un puñadito de sal y me la unto en los ojos,

en la boca,

por la nariz.

Quiero curar esta cicatriz

o desaparecer de a poquito.


O esperar a que llueva,

¡Ay! si lloviera.

viernes, 16 de julio de 2021

Sueño

Hacías una hoguera en mi patio quemando mis tenis favoritos para llamar mi atención y poder saber de mí. 


Mi cerebro hace hogueras en tu portal cada día para, por si acaso, la telepatía existe o existió, te acuerdes de mí. 


Sinceramente ya no sé qué más quemar

para que dejes de ser brasa y te conviertas en ceniza. 

miércoles, 7 de julio de 2021

Mantra


Repito tu nombre un millón de veces

Como quien aprieta fuerte la mordida de una serpiente y chupa para sacar el veneno. 

Camino en muchas direcciones pero sigo en el mismo punto desde entonces. 

Tu nombre alejándose en el horizonte 

Tu nombre encima de las sábanas en las que descansan otros nombres

Tu nombre mi sentencia de muerte


Voy cerrando los huecos por los que puedo olfatearte

Y cuanto más prohibida estás 

Más engalana tu puto nombre las esquinas de mi existencia


Tu nombre tu nombre tu nombre tu nombre

Una y otra vez como llenando el vacío que hay dentro de mí. 

Ojalá sirviese para invocarte 

Y aparecieses serpiente a envenenarme

Para pensarte del todo o dejar de hacerlo para siempre. 

sábado, 5 de junio de 2021

Grow up o algo deso.

 Adam está creciendo,

Esto era lo de crecer. 

No pagar facturas, que también. 


Está creciendo porque ya no hay muros que lo contengan

Y la vida entre horizontes se ve de otras muchas maneras. 

Ni sí ni no

Ni todo o nada

Adam está descubriendo la mitad de casi todo,

Disfrutando de las pequeñas intensidades, 

De los destellos sin explosiones,

De la tranquilidad de sentarse satisfecho en un banco destartalado

A mirar a su gato,

Que es un gato feliz,

Aunque siempre se lo cuestiona haciendo equilibrios entre el sentimiento de culpa 

y la autoexigencia desmesurada. 

Adam siempre lo puede hacer mejor

Pero así como lo está haciendo está genial también. 


Adam se mira en el espejo y se ve. 


Se mira y se reconoce 

Y se empieza a querer tantísimo

Que no permite que lo quieran menos de lo que él lo hace. 


Y repite mantras porque Meri le explicó todo aquello de recibes lo que das,

Lo de proyectar en otros lo malitos que estamos

Y le dijo también lo de la abundancia 

Y Meri casi siempre tiene razón 

Y aunque no la tuviera, es Meri, u know. 


Adam se agobia muchísimo pero respira hondo. 

Sabe que tendrá todo lo que desea. 

O casi todo. 

Hay cosas que por más que se quiera es mejor dejarlas estar. 

Personas. 


Adam soy yo

Y cada letra de mi nombre se deshace como dulce de leche entre mi lengua y mi paladar,

Y cada letra de mi nombre se deshace y repta esófago abajo y calienta mi estómago a veces,

Cuando ni siquiera soy consciente de estar hambriento. 


Adam soy yo. 

Solo,

En medio del camino,

Sentado en un banco medio destartalado,

Sonriendo

Porque lo estoy haciendo lo mejor que puedo

Y eso ya es bastante.